viernes, 24 de julio de 2015

DIA DEL ODIO 2015

POBRE PREFACIO AL V DÍA DEL ODIO

Soy pensador, por eso soy pobre. Soy artista, por eso soy pobre. ¿Qué haría si no lo fuera? ¿De qué servirían dinero y talento? Nosotros tenemos mucho talento. Sobre todo para ser pobres.

Para tener dinero uno tiene que ser mago; extender la mano para que la dignidad se reduzca hasta desaparecer. Reconocer el poder de los poderosos y el dinero de los adinerados.

Otra forma clásica de ser pobre es ser alcohólico. Otra, no tan popular, es ser pobre y pensar. Para ser rico no se necesita saber nada. Uno nace así. Pero de todos modos terminan en una universidad muy cara leyendo sobre Marx y a un montón de idiotas que también leen y escriben sobre Marx.

Pero nadie quiere pensamientos. Porque si paro en esta esquina y comienzo a vender pensamientos y curitas, es seguro que termino primero cien curitas antes que cien pensamientos. Porque los pobres tienen más heridas y dolor. Tanto así, que casi no tienen tiempo para el razonamiento. Además necesitan cosas mucho más primordiales como agua, pan, k bits y promociones por minuto; una esperanza de tapa marcada, una ilusión sin motivo.

Yo mismo me he visto tentado a dar talleres de cómo ser pobre. Porque además de pensar, soy de los pobres a quienes les cuesta conseguir empleo, uno bueno, por lo menos, como enterrador o maquinista de tren. Soy de esos ángeles desocupados que flotan en el limbo laboral. Y de esos somos demasiados. Es que este país es extraño. Apenas uno nace o es extraño para este país o el país es extraño para uno. Somos pobres de lo más raro. Hay quienes no tienen zapatos y tienen hectáreas y hectáreas de terrenos y otros vivimos siempre bajo un techo de felicidad prestada que no sabemos cuánto nos pueda durar. Ya puedo oír que a mi hija le dicen “ahí va la hija de ese pobre escritor, que le salen a borbotones de los bolsillos pétalos y gorriones muertos, que se relame en su fracaso diciendo cosas tan bonitas”. Y yo le diré “no hagas caso de esa gente que ni puede comprarse sus propios gorriones muertos”. 

Los pobres nacen con deudas, de todo tipo. Pero las deudas morales son las peores, porque debes ser inicialmente un buen niño, luego debes ser un buen alumno, debes ser buen hijo, buen padre y buen empleado. En resumidas cuentas, debes ser un buen pobre.

Otra cosa es ser pobre, desocupado, pensador y rebelde. Todo a la vez. Porque cuando eres pensador y rebelde eres perfectamente consciente de que eres pobre. Tan pobre que no te queda nada más que libertad. La libertad suficiente como para decir: Esto es mierda. Pero como todo el mundo lo sabe, te conviertes en un pobre que pierde a sus amigos pobres, porque lo último que quieren los pobres  es recordar que son pobres.

Ser pobre consiste en olvidar que uno es pobre y acostarse en la noche y acercarse al profundo amor de Dios y decirle “Querido Dios haz que ya no sigamos siendo pobres”. Desde luego buscamos a alguien por quien vivir. Aunque sea por uno mismo. A eso le llamamos amor.

Pero de todos modos, ser pobres da rabia. Por eso inventamos el día del odio. Porque a los pobres lo que les sobra es amor.

SERGIO GARECA

Julio, 2015  

jueves, 16 de julio de 2015

SER O NO SER



Se dice que la vida es un teatro. Por eso, de joven me dedique al teatro, y debute con  una obra de la cual no quiero hablar, ya que me enrede en el texto y no se entendió casi nada, la obra.

Al  año después participó en otra obra esta vez me prepare (pase mas talleres).  El argumento, un reportero que visita un manicomio. Y ese año, salió sensacional me divertí muchísimo... y el público se río a carcajadas.

Ser actor de teatro y audiovisuales,  es muy intenso en ese tiempo conocí a mucha gente del ambiente, también a mas teatreros, formamos un grupo y viajamos mucho por muchos sitios del país Bolivia, todo iba bien, pese al choque de ideas.

Se desató una división interna pese a eso enfrentamos a esta negativa situación. Entre ello, también puede encontrar a esos amigos compañeros eternos...  y cada que nos vemos volvemos a rememorar, esto que parece ser sacado de una película del cine independiente.

Qué bueno que me pude acordar de esto...

                                                               Atte. J Ruli teatrero

viernes, 19 de junio de 2015

SMEDBERG SUECO QUE JUEGA PARA BOLIVIA



Martín Smedberg Dalence es una rareza. Nació en Suecia y a su español le falta grasa en los engranajes. Es boliviano y marcó el gol 100 de su selección en la Copa América. Es amable, alto y muy flaco. Se sienta con predisposición y con muchas ganas de contar su historia ante la propuesta de Clarín. “De Zlatan sólo tengo parecida la nariz”, bromea y reconoce que Ibrahimovic “es un ídolo”, aunque también admira a Erwin Sánchez. “Lo vi por primera vez en el Mundial de 1994. Además jugaba en Boavista, en Portugal, entonces lo veía por TV”, cuenta.
Smedberg Dalence arribó a Chile para cumplir sueños y los sueños no entienden de pasaportes. Su padre, Ramiro, nació en Oruro y es un exiliado político. Escapó a la crisis económica de principios de los 80’ y a los sucesivos regímenes militares que gobernaron al país del altiplano durante casi dos décadas. “Mi padre es de Bolivia y mi madre sueca. Desde niño en mi casa se hablaba español y las tradiciones que teníamos eran las bolivianas. Siempre en mi corazón me he sentido como boliviano. Claro que soy sueco, pero con mucho amor por Bolivia”, explica. Su papá es futbolero y en Suecia se desempeña como entrenador en las juveniles del club Karra Kif.
Martín conoció su país por primera vez a los 30 años, cuando el primero de sus deseos se cumplió tras recibir el llamado del DT Mauricio Soria, que lo reclutó por su formación europea, su buen presente en IFK Goteborg y para potenciar al equipo. “La primera vez que estuve en Bolivia fue hace un año y medio, cuando me citaron a la selección. Todavía no estuve en el país como para conocer, pero voy a tratar de hacerlo, a fin de este año”.
Recuerda que durante el Mundial del 94 le dijo a su padre: “Algún día jugaré en la selección de Bolivia”, y con emoción agrega: “Estoy cumpliendo mi sueño”. Martín marcó el 2-0 parcial (fue triunfo por 3-2) ante Ecuador e hizo historia. Martín es una rareza en la Copa América, pero también en Suecia. Sus compañeros del Goteborg le llenaron el celular de mensajes: “Tengo amigos que están un poco celosos porque juego en un torneo con Messi, Neymar, James, Falcao, Alexis Sánchez…”
Por otro lado, admite que el choque cultural fue difícil para sus compañeros del plantel boliviano, pero que se adaptó rápido: “Me recibieron muy bien. Ustedes se dan cuenta que mi español no es el mejor, pero trato de hablarlo bien. Mis compañeros tienen paciencia conmigo, me ayudan si tengo alguna complicación. Lo que ellos no saben es que en Suecia hay muchísimos bolivianos. En Gotemburgo siempre viví rodeado de sudamericanos. Por eso me gusta la música latina, sé bailar Caporales y Tinkus, que son bailes típicos de Bolivia”.
Este viernes, Bolivia enfrentará a Chile, el local, para definir quién ganará el Grupo A: “Uno quiere enfrentarse contra los más competitivos y tener en contra a todo el público me da más fuerza para meter los goles (sic) para que Bolivia gane”. Cierra Smedberg Dalence, el Zlatan boliviano.